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Club Filatélico Lagunero
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Por Jorge Castillo Hay lugares que quedan grabados en la memoria colectiva no solo por su arquitectura, sino por la comunidad que los habitaba. Para aquellos apasionados que vivieron su juventud entre timbres, lupas y álbumes en los años 70 y 80, ese punto de encuentro ineludible era la Casa del Lago de la UNAM, en el corazón del Bosque de Chapultepec. Un refugio de origen porfiriano, inaugurado en 1908, que cada domingo se transformaba en el epicentro absoluto de la filatelia mexicana.
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