Un problema de la vida digital, es que la información es más frágil. Dependemos que los servidores se mantengan activos y las empresas vigentes.
Nada queda escrito en piedra y mucho menos en papel. Y ciertas investigaciones se vuelven algo complejas. Toca reconstruir historias y tratar de llenar los huecos sin caer en suposiciones ni fantasías. Y si aunado a eso, la investigación se centra en un tema disruptivo o tabú, la cosa se complica un poco más.
La Estampilla de la Rebeldía
Hacia 1987, Pierluca, un agrimensor napolitano dedicaba algo de su tiempo libre a "crear" su propias estampillas postales (falsobolli, un juego de palabras mezcla de "falso" y "francobolli" - estampilla) que enviaba a su amigo Lello a forma de juego. Pronto se dio cuenta que dichos sobres falsamente franqueados alcanzaban su destino sin problema, con las marcas postales que correspondían a una estampilla oficial. Con el tiempo se les unió Maurizio lo que dio origen a los "Falsari Riuniti" (Falsificadores Reunidos).
Cuando el trío de los Falsari Riuniti decidió romper el silencio en las páginas de Il Mattino en 1991, no solo confesaron una broma; activaron una bomba mediática. De repente, el Ministerio de Correos se percató que se estaban riendo en su cara. Una genialidad artesanal había humillado a la maquinaria del Estado. Las acusaciones de "asociación para delinquir" sonaron tan pesadas y exageradas que la historia terminó convirtiéndose en una fábula moderna.
Desde las páginas del New York Times hasta los foros de televisión en Japón, el mundo se maravilló ante la idea de que, en un sistema tan estructurado, aún hubiese espacio para el error humano y la rebeldía. Para el año 2001, uno de los tres amigos, aún continuaba con su "rebelión" postal.
La Posta Talibana
Se conoce como sellos talibanes, artisellos (artistamps) o antisellos, a "estampillas" hechas en casa que se emplean como franqueo en envíos postales. Al no ser piezas oficiales, su uso se cataloga como delito o fraude postal. Por lo que yo desaconsejo realizar dicha práctica, ya que representa un daño económico al servicio postal y, como se mencionó antes y recalco, forma parte de un delito.
Pero cerrar los ojos, voltear a otro lado o negar su existencia no va a eliminarlas de la realidad filatélica actual. Entendamos que no son estampillas falsificadas, porque no reproducen estampillas existentes. Son estampillas falsas, porque realmente no son estampillas aunque pretendan serlo.
Era el 11 de julio de 2002, cuando una pequeña embarcación de la policía marroquí tomaban posesión del pequeño islote de Perejil, cercano a la ciudad de Ceuta, generando tensión diplomática con el gobierno español.
La reacción española se dio el 17 de Julio al enviar una fragata, helicópteros, fuerzas especiales, más apoyo logístico desde bases del Mediterráneo, lo que derivó en la "reconquista" del islote. Esta acción militar tuvo consecuencias inesperadas. Ese mismo año se presentó en el extinto foro de filatelia de AFINSA una "estampilla" que conmemoraba tal actuación.
Tan particular evento despertó la jocosidad de los filatelistas españoles que dieron rienda suelta a su imaginación "emitiendo" pseudo estampillas y haciéndolas circular, aprovechando el sistema de franqueo automático que utilizaba Correos de España, que acomodaba la correspondencia recolectada de buzones y aplicaba los canceladores sin distinción. Sólo cuando la cancelación se hacía de forma manual se podían detectar estas "bromas"
El término "sellos talibanes" se da porque los creadores de este movimiento se veían como "rebeldes postales". Y en lugar de usar armas, su objetivo era "atentar" contra el monopolio de la Correos de España. Fue una forma irónica para describir una resistencia radical, anárquica y clandestina contra las tarifas oficiales. Además de que era un término que estaba muy en boga en esos tiempos dados los acontecimientos de un año antes en los EEUU.
Los Perejiles
Dentro de la "Posta Talibana" hubo quien se especializó en fabricar timbres muy parecidos a los reales (mismo tamaño, dentado simulado e incluso fosforescencia falsa).
Era común utilizar imágenes satíricas: desde personajes de cómics hasta críticas políticas mordaces, siempre bajo el nombre de "Perejil" o "Territorios Liberados". Hay quien se especializó en conseguir estos sellos "falsos postales" lo que les da un valor histórico y sociológico muy distinto.
Más allá del ahorro económico que se pudiera suponer, el movimiento tenía un fuerte componente de "Mail Art" y protesta. Al llamar a sus emisiones "sellos talibanes", subrayaban su carácter de "fuera de la ley". Era una forma de demostrar que un sistema automatizado de millones de euros podía ser burlado por una impresora doméstica y un poco de ingenio.
Podemos dividirla esta práctica en tres categorías :
Pura, cuando va como único porte un timbre hechizo.
Mixta, cuando el timbre talibán complementa el porte
Falso talibán, cuando el timbre falso es un adorno en el sobre o viaja dentro de un sobre correctamente franqueado.
El auge que tuvo en España sumado a las comunicaciones digitales en foros electrónicos permitieron que esta práctica se diera también en países como los Estados Unidos, Bélgica o Italia (de nuevo),
Decía un blogger:
"La Posta Talibana son «sellos» fabricados por particulares que quieren poner a prueba a Correos. No son falsificaciones de ningún sello en uso, sino que son inventos que, incomprensiblemente, suelen colar en Correos, que los matasella como si de un sello normal se tratase, y hace llegar las cartas que los llevan a sus destinos. Algunos tienen unos diseños infinitamente mejores que los de los sellos en vigor."
El declive
En un principio eran unos cuantos los autores de dichas piezas, y se les circulaba en pequeñas cantidades. Pero poco a poco hubo quien quería obtener una pieza de estas o bien, quería formar parte de los insurrectos artistas. Lo que termino por llamar mucho la atención de las autoridades postales.
Con la implementación de controles más estrictos, nueva tecnología en la impresión de estampillas y "castigos" monetarios al remitente o al destinatario, fue que buscaron contener esta actividad. Pero fueron los mismo que la iniciaron los que le pusieron fin a su aventura. Aunque aún es posible llegar a ver circulando alguna pieza "rebelde".
Angus McDonagh
Angus McDonagh un arquitecto británico publicó en el 2013 un libro "Filatelista Anárquico", en el que detalla las estampillas que el diseñaba y los sobres que utilizó para hacerlas circular a través del Royal Mail. Al rededor de 100 sobres que viajaron de forma local así como a Francia, Hong Kong, Italia, Canada y Australia.
El alegaba que nunca defraudó a nadie, ya que en más de una ocasión envió cheques al servicio postal, pero siempre fueron devueltos.
Fuentes:
http://www.falsaririuniti.it/
http://www.liberidicreare.it/
https://jamillan.com/sellos.htm
http://perso.wanadoo.es/jfmiguel/pagina/sellos.htm
http://www.charnela.com/seiscuartos/posta%20talibana.htm
https://www.agoradefilatelia.org
https://www.mirror.co.uk/news/weird-news/handmade-stamp-designer-angus-mcdonagh-2653393
https://www.dailymail.co.uk/news/article-2478877/Man-sends-letters-using-DIY-stamps-Royal-Mail-failed-notice.html
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