¿De quién es tú colección?


  Tu colección ¿es tuya o depende de los que te dicen cómo hacerla?, ¿coleccionas a tu gusto o como les gusta a los demás? Una colección (de lo que sea) es personal, única e íntima; refleja los gustos, las pasiones, la ideología, el pensamiento y la forma de ser del coleccionador.

    Centrémonos en la filatelia: coleccionar conlleva un placer y la colección tiene que convertirse en un orgullo. ¿Coleccionar nuevo o en usado?, ¿piezas sueltas o pegadas al sobre?, ¿sobres o fragmentos?, ¿individuales o en bloques?, ¿hojas completas, orillas?.



    ¿Puedo coleccionar lo que sea o debo tener una colección temática o especializada?. La respuesta es muy simple y aplica a todas esas preguntas y otras más: ¡Haz lo que tú quieras!

    Es tu colección, tú pones los límites. Sólo ten en cuenta, que si tienes interés en exhibir y participar en competencias, debes de ajustarte a un reglamento y existen piezas que pueden no encajar e incluso determinar una descalificación; pero si ese no es tu fin, ¡Haz lo que tú quieras! Eres tú quien en un principio debe de gozar con esa colección, y siendo así, tú pones las reglas.


    Tengo piezas rotas y maltratadas, ¿puedo integrarlas a mi colección? Lo ideal es que las piezas de una colección estén en las mejores condiciones posibles (ya trataré el tema en otro momento), pero una pieza rota nunca está de mas cuando quieres llenar un hueco en lo que consigues una en mejor estado. PERO, una pieza dañada NO DEBE de enviarse en un intercambio, A MENOS que el destinatario esté de acuerdo y así lo solicite.


    Es muy importante recordar que existen piezas que parecen timbres postales pero no lo son, y emisiones de países que no existen. También podemos encontrar falsificaciones. Al final todo eso también es válido coleccionarlo, siempre y cuando se sepa con anterioridad.


   ¿Nuevos o usados? Si nos vamos a los cánones históricos de la filatelia, las estampillas de una colección deben de ser usadas, porque eso significa que las piezas viajaron y cumplieron con la función para la que fueron creadas. Aunque también hay quien disfruta y da gran valor a las piezas que están como recién salidas de la imprenta. Tú decides.


   ¿Pegados o despegados? Si la carta la envió o se envió a un personaje relevante de la sociedad (político, artista, científico, etc.), obvio que el sobre reviste de mucha relevancia. Pero si la mandó Juanito a Pedrito, es probable que los sellos sean más relevantes que todo el conjunto.  El lavar los sobres es ya una práctica desaconsejada por muchos, ya que un sobre también cuenta una historia, muchas veces interesante: trayectos, duración del viaje, vicisitudes del viaje, tarifas, el uso (o mal uso) de estampillas y papelería postal, e incluso la personalidad del remitente que se reflejó al momento de hacer el sobre.



    Tuve el gusto de tratar con un filatelista al que sólo le interesaban las estampillas, al grado de que al recibir un Sobre de Primer Día, removía la estampilla y desechaba el sobre. 


   ¿Cómo se coleccionan los enteros postales? lo ideal es que sean "enteros", pero en una época se acostumbraba recortar las imágenes de los enteros y archivarlos como si fueran estampillas. Es cuestión de gustos, intereses y necesidades. (Saludos Ricardo)


   Yo colecciono timbres porque son una gran inversión. 'Perame tantito: cuidado, porque si esa es tu meta principal, puedes salir trasquilado. Las estampillas no son antigüedades ni acciones de Wall Street, no se rigen bajo los mismos términos. Una estampilla no siempre vale por su edad, además de que está sujeta a los vaivenes del mercado, a los caprichos del coleccionador y a la astucia del vendedor. Un mueble apolillado puede valer mucho, un timbre apolillado no vale gran cosa. ¿Hay dinero en la filatelia? , pero hay que aprender mucho antes de encontrar ese garbanzo de a libra.


    Puedo seguir y seguir con más ejemplos. Pero creo que el punto medular se ha expuesto.  No hay culpas, no hay exigencias, no hay recriminaciones. Es tu colección, ¡HAZ LO QUE TÚ QUIERAS!


    PERO, siempre con el conocimiento de lo que haces o pretendes hacer. Coleccionar no es solo acumular objetos; es necesario estudiar, investigar, preguntar, consultar y profundizar en cada pieza. Eventualmente eso nos llevará a una especialización y un entendimiento de lo que hacemos. Tal adentramiento dará sentido al tiempo, dinero y  esfuerzo que dedicamos a nuestra pasión.


Texto publicado originalmente por el autor

en varios grupos de Facebook el 23 de marzo del 2021

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