Para gustos, colores


    ¿Cuántas veces te ha pasado que ves la promoción de una estampilla en el celular o en la computadora y muestra colores vibrante y brillantes, pero cuando tienes la emisión en tus manos se ve medio apagada y con  tonos distintos?
    No son tus ojos, y en TIEV no hicieron mal su trabajo; el secreto está en que las pantallas y el papel viven en mundos opuestos.


imagen 1. izquierda imagen promocional, derecha imagen escaneada de una pieza real


El mundo de las pantallas: luz pura (RGB)

    Imagina que tu teléfono o tu computadora son como un concierto lleno de foquitos de colores. Usan el sistema RGB (Rojo, Verde y Azul), que es un modelo aditivo: cuando la pantalla está apagada es negra, y conforme vas encendiendo los foquitos y combinando sus intensidades, se dibuja la imagen. Si prendes los tres al máximo nivel al mismo tiempo, el resultado es blanco puro. Por eso los colores en digital se sienten tan vibrantes, llamativos y luminosos; literalmente estamos viendo luz directa chocando contra nuestros ojos.


imagen 2. esquema de un modelos aditivo


El mundo del papel: tinta y pigmentos (CMYK)

    El papel, en cambio, no emite luz propia. Depende completamente de la luz ambiente que rebota en este para que podamos apreciar lo que hay en él. Aquí entran en juego el sistema CMYK (Cian, Magenta, Amarillo y Negro). A diferencia de las pantallas, este es un modelo sustractivo. Partes de una hoja que ya es blanca (y que refleja toda la luz) y le vas poniendo capas de tinta que absorben o "roban" ciertos colores. Como las tintas de impresión no son perfectas, mezclarlas todas oscurece el papel en lugar de aclararlo, y por eso se le añade el negro para dar profundidad real.


imagen 3. esquema de un modelo sustractivo


Por qué chocan ambos mundos

    El problema principal es que las pantallas pueden presumir una gama de colores fabulosos y luces muy intensas (como los neones o los fluorescentes) que la tinta sobre el papel simplemente no puede replicar de la misma forma porque la física de la materia tiene límites. Por eso los diseñadores sufren tanto y calibran sus archivos antes de mandarlos a imprenta.


     
imagen 4. izquierda imagen promocional, derecha fotografía de la estampilla


    Otro punto muy importante, es el mencionar que al pasar de un medio físico (la estampilla) a un medio digital (a través de un escáner o una fotografía) hay una pérdida de color, porque  ahora pasamos de un sistema sustractivo a uno aditivo. Es por eso que las estampillas y sus fotos no parecen ser la misma pieza. Entre otras cosas, porque hay que agregar luz, para que el equipo pueda capturar los detalles.


Fuentes:

1. Manual de capacitación de Epson México para distribuidores (2002)

2. Esquemas desarrollados con inteligencia artificial

3. Imágenes de las estampillas: Correos de México y archivo filatélico


Comentarios